La posibilidad de crear es una aventura en cualquier circunstancia de la vida humana. Según la RAE, crear significa, establecer, fundar, introducir por primera vez algo hacer nacer o darle vida en sentido figurado. En mi caso, cuando me siento más feliz emocionalmente, es cuando tengo la posibilidad de aprender, crear e innovar en cualquier aspecto de la vida, y eso refiere a cualquier aspecto. Puede ser desde crear un nuevo outfit (término que me enseñó mi hija), un nuevo platillo, una metodología para mejorar procesos, un párrafo o un documento, un verso o un libro, una pintura, una nueva y diferente manera de hacer determinada cosa.
Para mi, renovar mi vida, actualmente, significa la posibilidad de sentirme dueña de mi tiempo para hacer lo que me plazca. Y lo que más me place es crear.
Se casarían el 26 de octubre. Finalmente sucedería aquello que Rebeca tanto había deseado. No obstante, las dudas venían a su pensamiento a partir de señales que Rodrigo le mandaba, como aquel día en que, como parte de una conversación cotidiana él le dijo: cuando nos casemos las visitas a tus hermanas serán contadas, no me gusta que pases tanto tiempo con ellas. “Clic”, un destello de luz hacía que desde su interior su inteligencia intuitiva le preguntara: ¿qué estás haciendo? ¿realmente quieres casarte con este tipo que muchas veces parece loco? Frente a esto, las ganas de casarse hacían que “olvidara” los detalles desagradables e imaginara una vida feliz, en la que creía podían cambiar las cosas. Rebeca había deseado la vida en pareja desde muy niña, la ilusionaba tener una casa y un compañero con quien habitarla y convertirla en hogar.
Soy mexicano, ubicuo, etéreo, efímero y prosigo. Mi origen es rural, vengo de un ambiente sencillo y pobre, de pobreza económica, y sin embargo he escalado en tal magnitud, que ahora estoy en la boca de todo el que lo desee en cualquier parte del mundo, y hasta me atrevo a decir que soy famoso.
En mi adolescencia la conocí, sin mucha consciencia de que existía y qué significaba. Simplemente la vivía y trascendía mi día a día con su asidua visita, muchas veces relacionada con mi periodo, otras con los sinsabores amorosos, con los dos motivos combinados, o sin alguno conocido.